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Vivir así es morir de amor

Escrito por ZEMOS98 el 13 jul 2010


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El pasado fin de semana asistimos a Para quienes disfrutamos trabajando - Jornadas de precariedad y auto-organización del trabajo creativo.

El encuentro estuvo organizado por Traficantes de Sueños, YProductions, La invisible, Museo Reina Sofia, Universidad Nomada y MediaLab. El espacio escogido para las mismas fue el local que sirve de sede para la Librería Traficantes de Sueños en Embajadores, 35, Madrid. El evento estuvo dividido en una parte pública y en otra privada. En la parte pública, en la primera jornada, se realizaron las conferencias de Yproductions y Serpica Naro bajo el mismo título: Captura y resistencia del trabajo creativo. Del emprendizaje a la autonomía.

En la parte privada, en el segundo día, la dinámica consistió en dividirnos por grupos. En el turno de mañana, cada grupo debía exponer qué problemas creía que existen asociados al trabajo creativo con el objetivo de hacer una "autoevaluación de las condiciones de trabajo". Dichos problemas podían ser de tipo personal, coyuntural o estructural. En el turno de la tarde y una vez se hubo compartido colectivamente las conclusiones de cada grupo, volvimos a dividirnos para tratar de dar soluciones a los problemas anteriormente enunciados. Y para finalizar se produjo la presentación de tres proyectos para hacernos pensar en "nuevas formas de empresa": AMASTÉ, DABNE y Traficantes de Sueños.

Es complicado hacer una crónica que recoja de forma fiel todo lo que sucedió. Por otra parte, muchas de las cuestiones planteadas forman parte de una fase en la que incluso el problema reside en cómo enunciar el problema, en ponernos de acuerdo en cómo expresar cuáles son los puntos coincidentes entre los problemas que cada uno percibe. Evidentemente, desde ZEMOS98, sentimos especial empatía hacia la necesidad de generar este tipo de encuentros. Por todo esto, hacemos nuestro particular glosario de conclusiones en beta:

1. Amor es conocimiento

Incluso habiendo asistido a este encuentro, la gran conclusión que extraemos es que sigue siendo necesario multiplicar este tipo de espacios. En ellos reside cierto espirítu asambleario y por encima de la habitual densidad intelectual, de las tradicionales trincheras dialécticas y de la verborrea testosteoride, lo cierto es que todavía tenemos que seguir inventando excusas para conocernos mejor. Para cuidarnos. Para ser afectuosos. Y lo mejor (o peor, según se mire) es que las conversaciones más enriquecedora suelen producirse fuera de la programación oficial. Eso debería hacernos pensar en las actividades que proponemos.

2. Procomún

La mayoría de los que allí estábamos compartimos una idea: hay que generar espacios para el procomún. Pero al mismo tiempo, parece necesario abordar preguntas como, ¿qué queremos decir cuando hablamos de procomún? ¿Seríamos capaces de establecer un mínimo común denominador sobre este asunto? ¿Seríamos capaces de establecer una ética como la del Software Libre pero aplicada al trabajo en cultura? Por poner un ejemplo, para nosotros, no todas las licencias Creative Commons generan procomún. Una licencia que no permita obras derivadas y que no permita usos comerciales...no fomenta el procomún en el que creemos. Ahora bien, ¿es para todos esta noción igual? Deberíamos hablarlo.

3. Maldito dinero

Más allá de bizantinos debates sobre la coherencia o pureza de determinados proyectos en relación al posicionamiento político y al pensamiento crítico, incluso más allá de la crisis, parece que todos compartimos el problema del maldito dinero. A veces pagan tarde, a veces pagan mal, trabajamos por menos de lo que nos merecemos, hacemos trabajar a otros por menos de lo que se merecen, a veces pagamos tarde, el banco es frío y calculador y las ayudas para "emprendedores" suelen tener la letra tan pequeña que es ilegible o que esconde trampas que suponen nuevos e irresolubles problemas. ¿Existen modelos realmente aplicables de autogestión? ¿Tenemos claro qué es una empresa social más allá de su forma jurídica? ¿Seríamos capaces de empezar a trabajar sin dinero?

4. Contradicciones

La contradicción es la salsa de los proyectos creativo-cultures. Los ingredientes cambiarán en función de los contextos. Pero está claro que todos tenemos debates en torno a ciertos temas. En el binomio "tiempo de ocio / tiempo de trabajo" (que María PTQK bien acertara a definir como "tiempos productivos y reproductivos" en su post Economía Creativa para el Underground #2. Prototipo de gestión de tiempo para microorganismos culturales). En el equilibrio de honestidades que se genera entre los trabajos que hacemos por gusto y los trabajos que hacemos por dinero. En la autodefinición de lo que somos, ¿empresarios, emprendedores o "pepinos culturales"?. En la dificultad para comunicar honestamente nuestros proyectos: la autoestima necesita la reafirmación; la autocrítica necesita la reformulación y la crítica debe conocer el contexto, no es oro todo lo que reluce.

5. Sector u hongo

En la idea de agruparnos y compartir experiencias se respira cierto aire asambleario, protosindicalista y pro-federalismo, pero al mismo tiempo surgen preguntas: en un momento donde se están hibridando tanto las disciplinas (comunicación, educación, creación audiovisual, investigación, ; arte, ciencia, tecnología; etc.): ¿Podemos pensarnos como sector? ¿O no somos más que una libre agrupación de agentes urbanos que comparten algunas cuestiones y otras no? Porque si pensamos en la creatividad como "capacidad para solucionar problemas", ¿acaso todas las personas no hacen eso diariamente? ¿Qué define a los proyectos culturales? ¿No deberíamos inventar nuevos lenguajes para definir mejor los escenarios que vivimos? ¿Somos un organismo pluricelular como un hongo?

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Por último, algunas cuestiones en forma de meta-reflexión y autocrítica sobre la organización del evento:

  • En el espacio hacía mucho calor... y parece una cuestión baladí hasta que el calor no te deja pensar bien.
  • Debemos cuidar más la narración pública de este tipo de eventos. El streaming no funcionaba correctamente, no se dieron directrices sobre el uso de palabras clave para archivar contenido generado y de momento apenas se han publicado crónicas del evento...
  • ¿No hubiera estado bien una dinámica sencilla e inicial -más allá de las pegatinas en el pecho con nuestra identificación- para presentarnos todxs con todxs?
  • ¿Por qué no debatimos sobre el hecho de que fuera una institución pública quien financiara el evento? ¿Por qué dicha institución apenas participó activamente en el mismo?

Que todo esto no empañe nuestro agradecimiento al esfuerzo y trabajo de lxs organizadores. Sabemos bien lo que eso significa y si verbalizamos estas cuestiones es para ayudarnos a mejorar los pequeños detalles.

¡Hasta la próxima!

Artículo escrito por Felipe G. Gil, miembro de ZEMOS98

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